Viernes, 28 de Enero de 2011 13:46

Conociendo acerca de la estimulación Prenatal

por  Gabriel Federico
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Conociendo acerca de la estimulación Prenatal…a través de la música

La audición es el primer sentido que un bebé desarrolla en el vientre materno, y el único que le permite conectarse con el exterior. Así es como a través de vibraciones, ritmos y melodías, una mamá, un papá y su bebé aún no nacido pueden entablar un estrecho y placentero vínculo.

La música, ese elemento enriquecedor de la vida, resulta un puente de amor, un recurso sencillo y al alcance de todos que también es de vital importancia para la comunicación y el desarrollo de una expresión plena en los casos de niños con capacidades especiales. Sobre estimulación musical prenatal y un abordaje musicoterapéutico de la neuropediatría.
 
La musicoterapia es una disciplina terapéutica que utiliza los elementos de la música como medio para facilitar diferentes procesos de salud en las personas. Estos procesos pueden ser terapéuticos, de rehabilitación, de carácter didáctico, o bien preventivo.
En musicoterapia utilizamos la aplicación de sonidos y músicas, incluyendo silencios y ruidos, que se van combinando con intervenciones terapéuticas y reeducativas, mediante diferentes técnicas musicales, corporales y específicamente sonoras.
 
Esta disciplina de más de 40 años de historia en nuestro país, tiene métodos y técnicas muy específicas, en las que se utiliza la música para mantener o rehabilitar la salud de los pacientes dentro de un proceso terapéutico.
Muchas personas me preguntan en qué se diferencia la musicoterapia en general de la musicoterapia aplicada al embarazo. La diferencia radica en el encuadre y en los objetivos a trabajar. Aquí contamos con un tiempo limitado para desarrollar el tratamiento, ya que desde el inicio del mismo, hasta el nacimiento del bebé, hay un máximo aproximado de 16 sesiones.
 
Por otro lado los objetivos están relacionados con tres aspectos básicos: El primero es lo vincular, la relación entre los que están y el que llega. El segundo se relaciona con las necesidades de la futura mamá: miedos, fantasías, ansiedades, ilusiones, etc. Y el tercero tiene que ver con la estimulación del bebé antes de nacer.
Estos aspectos están atravesados por el concepto que denominamos “Las esferas del embarazo”, que son caminos paralelos al embarazo físico por donde transitan el embarazo emocional, el mental y el espiritual.
 
¿Por qué la música es importante en la relación de un bebé por nacer y su familia?
 
La comunicación no comienza con la mirada, el antecedente comunicacional más remoto son las voces y los sonidos. El sentido que más podemos estimular en una persona aún antes de su nacimiento, es decir, ya en su vida intrauterina, es el auditivo. Y esto es interesante de trabajar porque el vínculo intrauterino, cómo este se construya, es muy importante para el ulterior desarrollo psicofísico de la persona. Si un bebé es gestado y es recibido de una manera armónica, cálida, contenida y con estímulos, seguramente va a crecer en un ámbito donde será respetado y escuchado; y si un bebé es escuchado, no necesita gritar; alguien que lo primero que incorporó fue una transmisión de amor, será alguien cariñoso y no agresivo. Un bebé al cual se le habla antes del nacimiento, se le pone música, se le canta, se le juega, es un bebé que, de alguna manera, tiene más ganas de nacer, y por otro lado, los papás y las mamás se sienten mucho más firmes, más sólidos para recibirlo.
¿Cuáles son los beneficios que la musicoterapia tiene para las Embarazadas y para con sus bebés?
 
Este tipo de tratamiento terapéutico promueve convivencias más intensas y menos estresantes durante el embarazo, el parto y la relación temprana con el bebé ya nacido.
El bebé ya es conocido y éste a su vez reconoce las voces de sus padres, quienes le cantaron o le pusieron música durante la gestación, sintiéndose mucho más seguro y sostenido al nacer.
La lactancia también se ve favorecida por la confianza que brinda la relación, y por sobre todas las cosas, el bebé tiene posibilidades de alcanzar mayores conexiones neuronales, ya que antes de nacer reconoce diferentes melodías y músicas. Con un buen estímulo y un sano desarrollo, esto se traducirá en que el niño adquiera un mayor grado de inteligencia.
Los bebés cuyas madres hayan participado de sesiones musicoterapéuticas son bebés más tranquilos, sensibles y menos irritables. Y lo que es más importante, es que ésta relación prenatal favorecida por la musicoterapia, les permite a las mamás decodificar más fácilmente las necesidades de su bebé. Por ejemplo la tolerancia al llanto es mayor, como mayor es también la presencia y la participación de la pareja de ella durante el proceso de la gestación y la crianza del niño.
 
¿Existe el mejor momento para comenzar esta comunicación, cual es?
 
Es un trabajo que comienza a realizarse a partir de los cuatro meses de gestación, desde que se pasa el período histórico de riesgo de pérdida del embarazo, cuando las mamás ya no tienen tanto miedo de contar que están embarazadas y el bebé ha dejado de ser un embrión. Además, a partir del cuarto mes de embarazo el bebé ya tiene completo su aparato auditivo, de modo tal que empieza a captar los sonidos que hay en la atmósfera intrauterina, los latidos del corazón de la mamá, el ruido de la sangre que circula por la placenta, el de los pulmones, y posterior a eso, comienza a percibir la voz de la madre, los sonidos que hay en el afuera, y ahí es donde empieza la música de alguna manera a tener un peso importante.
 
¿Cómo se trabaja la construcción del vínculo intrauterino?
 
La modalidad específica de trabajo es la Musicoterapia Focal Obstétrica (MFO). Yo hablo de musicoterapia focal porque enmarco mi trabajo con embarazadas dentro de lo que serían las terapias breves, focales, las que conocimos en Argentina gracias a los trabajos del Doctor Fiorini. A mí me pareció prudente pensar en un abordaje del embarazo con estas características ya que lo primero que sabemos cuando llega una embarazada es más o menos cuando va a tener a su bebé, nunca tenemos un tiempo muy extenso para desarrollar un tratamiento, tenemos 16 sesiones, 12, a veces menos, con lo cual el foco de atención tiene que ser muy preciso y muy específico. La MFO plantea un abordaje del embarazo sobre tres áreas: el embarazo mental, el embarazo emocional y el embarazo espiritual; tres embarazos paralelos al embarazo físico, que generalmente no son considerados por el médico obstetra, pero son igualmente importantes porque son como embarazos invisibles que engloban las ansiedades, las fantasías, los miedos, las angustias, que tiene la embrazada. Dentro de la MFO, utilizamos procedimientos de abordaje que pueden ser únicos en el tratamiento o combinados entre sí: la canción de bienvenida, las visualizaciones, las relajaciones del movimiento, el masaje vibracional, el baño sonoro, la estimulación prenatal musical.
 
¿Qué pasa con estas experiencias vivénciales una vez acontecido el parto?
 
La propuesta de la MFO es que esta contención y conexión que se da entre el bebé y sus papás aún antes del nacimiento, transite el momento del parto y continúe después. No hacemos una preparación para el parto específicamente, hacemos una preparación de alguna manera para la maternidad, consideramos el nacimiento como la cima de una montaña que así como se sube hay que bajar, es tal vez uno de los momentos más importantes, sino el más importante en el proceso de la maternidad, pero no es el único. Por eso, un abordaje musicoterapéutico de este tipo no es algo de una vez y nada más. Si los bebés incorporan la información sonora que reciben del exterior dentro de un proceso consciente por parte de sus papás, puede ser muy beneficioso una vez que ese bebé nace. Me refiero a que si la mamá es consciente de qué tipo de música escucha y se predispone a escucharla, el bebé la va a incorporar no sólo por lo que le llega a sus oídos sino porque aquello que está percibiendo la mamá, esta sensación que le genera a ella la música, se traduce en hormonas que llegan al bebé a través de la sangre, y esto de alguna manera opera como fijador que hace que el niño cuando vuelva a escuchar esa música se remita a esa sensación placentera que ya percibió en su vida intrauterina.
 
¿Cómo es el trabajo musicoterapéutico en estos casos?
 
El trabajo aborda, también, tres áreas: las necesidades del bebé o niño mismo; aquello que a los papás les pasa con las necesidades de su hijo y sus propias necesidades; y el desarrollo del vínculo entre esos papás y ese bebé que no tiene nada que ver con el bebé con el que se fantaseaba. El abordaje musicoterapéutico, si bien en cada caso es distinto de acuerdo a las capacidades y posibilidades intelectuales y psicomotrices de cada niño, siempre se realiza sobre el potencial de cada persona, más allá de sus necesidades especiales. Se estimula para que haya mayor cantidad de conexiones de neuronas por ejemplo, para que pueda tener mayor percepción sensorial, mayor conexión con el entorno, y esto por supuesto no es un tratamiento agresivo para los chicos sino que se da a través del juego donde lo vincular también es atendido.
Entonces la Estimulación Intrauterina tiene que estar acompañada de la estimulación afectiva, para que las emociones se armonicen. Nosotros hemos denominado a este Programa Pre-Natal: Estimulación Sensorial Pre-Natal (ESPN). Nos preguntarán el porqué del título. Consideramos estimulación, porque son todos aquellos impactos sobre el ser humano que producen respuesta, es decir, una influencia sobre alguna función. Los estímulos son entonces de toda índole, tanto externos como internos, tanto físicos como afectivos. En consecuencia, deben estar presentes en calidad, en el momento adecuado, y no ser administrados indiscriminadamente. Es sensorial, porque a través de los sentidos: oído y tacto estamos generando la conexión vivencial de la madre con su feto en formación, desencadenando una reacción multisensorial.
 
¿Cuándo iniciar musicoterapia?
 
La música es el puente que permite descubrir y vivenciar de manera más intensa la relación nueva entre los padres y el bebé por nacer. Por eso es que se puede comenzar en cualquier momento del embarazo, no hace falta esperar al quinto o al sexto mes, que es cuando el bebé oye los sonidos que hay fuera de la panza. Las necesidades emocionales de la futura mamá están presentes desde el inicio del embarazo e incluso mucho antes.
Las sesiones no son clases, que empiezan y terminan en un día fijo. Se ofrece un espacio terapéutico donde cada mujer pueda ir elaborando su propio proceso de convertirse en madre, y para ello cada una elige cuándo iniciar. Por supuesto que cuanto antes lo haga, más tiempo habrá para elaborar estos aspectos, ya que en relación a otros procesos, el embarazo dura muy poco tiempo.
Las sesiones de musicoterapia deben desarrollarse en un ambiente especialmente acondicionado con instrumentos musicales de todo tipo, un sistema de audio de primera generación y una asepsia sonora que permita entregarse a la actividad sin perturbaciones del ambiente sonoro externo. Todo esto le permite a la futura mamá sentirse cómoda, contenida y escuchada, ya que cuenta con un espacio donde poder desplegar sus necesidades emocionales, algo muy necesario y que no todos los obstetras tienen en cuenta.
Las actividades se dividen en dos modalidades, una de taller y otra clínica.
En la modalidad de taller, trabajamos con grupos reducidos de embarazadas y también de parejas.
En el área clínica brindamos sesiones individuales, de pareja o familiares, dirigidas a los embarazos que requieran una atención más personalizada, como por ejemplo los embarazos de alto riesgo físico o emocional. Por embarazo de alto riesgo nos referimos a los que demandan un reposo o medicación especial para seguir avanzando, o aquellos donde los futuros padres han atravesado ya una situación traumática como el duelo de un hijo, perdidas de embarazos anteriores o que tengan un hijo con algún tipo de discapacidad, entre otros casos.
Las futuras mamás con problemas de hipoacusia o que estén vivenciando un embarazo múltiple también califican como embarazos de características especiales.
Siempre se realiza una entrevista individual donde se plantea la metodología y se acuerda la modalidad y frecuencia de trabajo, respetando las necesidades y las expectativas que la futura mamá deposite en la musicoterapia.
Es popular la creencia de que hacer musicoterapia es escuchar música relajante (o peor aún, ponerle a la panza una música determinada que haga más inteligente al bebé). Esto no sólo es un mito, sino que es un concepto errado.
En las sesiones de musicoterapia no siempre escuchamos música como se cree, esto es solo una parte del proceso. También se trabaja con canciones que pueden ser propias de la historia de cada mamá, tocamos instrumentos haciendo juegos de baños sonoros, practicamos masajes vibracionales, improvisaciones musicales, cantamos, hacemos visualizaciones y realizamos un tipo de relajación a través del movimiento que despierta la sensibilidad por medio de la escucha musical.
Las sesiones generalmente tienen una frecuencia semanal, pero pueden ser más fluidas, de ser necesario.
Para hacer musicoterapia no es necesario tener conocimientos musicales. Se debe concurrir a un lugar donde el coordinador esté capacitado en el área y además cuente con el título universitario que lo habilite para llevar adelante las sesiones musicoterapéuticas.
El musicoterapeuta que trabaja con embarazadas debe saber de música, psicología y medicina, especialmente en el área de la obstetricia y del desarrollo embriológico fetal.
La musicoterapia en la Argentina tiene una historia académica de más de 40 años, y desde hace unos 15 se aplica en el área de la obstetricia.
Escuchar música y relajarse no es musicoterapia, es sólo eso.
Hacer musicoterapia es realizar un proceso terapéutico, donde los elementos de la música nos permitan adentrarnos más, y ayudarnos a procesar y comprender la vivencia que estamos teniendo.
 
AL RITMO DE LA VIDA
 
En el embarazo buscamos la mayor cantidad de elementos que nos permitan estimular a nuestro bebé, simplemente porque deseamos brindarle lo mejor. Pero, ¿cómo podemos evaluar qué es lo mejor? Muchas veces buscamos algo en la música, y de manera errada creemos que hacer musicoterapia es simplemente escuchar una suave música para relajarnos.
La musicoterapia es mucho más que poner música suave. Es un espacio terapéutico (y cuando digo terapéutico no quiero decir en absoluto que exista algo que esté mal, pues todo aquello que nos haga sentir mejor y nos ayude a encontrar nuestro camino interior se transforma en terapéutico) en el que, a través de experiencias musicales, la futura mamá se conecta con su embarazo desde otro punto de vista, a la vez que estimula a su bebé de una manera más adecuada.
Esas experiencias musicales incluyen compartir con un grupo actividades como cantar, tocar instrumentos (para lo cual no es necesario saber música), escribir o trabajar con canciones, y también escuchar o seleccionar músicas.
En este espacio la actividad musical no está orientada a la creación de una obra de arte, sino que es vista como un medio de expresión de las diferentes emociones que se están atravesando. Consiste, más bien, en utilizar lo musical como medio facilitador de la comunicación entre la madre y su hijo y lograr así consolidar un vínculo prenatal sólido, para llegar a un nacimiento mucho más armónico.
Durante la gestación conviven de manera invisible cambios relacionados con fantasías, ilusiones, ansiedades, miedos, angustias, certezas, inseguridades. Todos estos aspectos se ponen en juego en el trabajo que propone la musicoterapia.
Aprender a relajarnos con diferentes músicas, prepararle al bebé su canción de bienvenida, a la vez que se comparte un espacio con otras mujeres o parejas que están atravesando la misma situación, ayuda a procesar y disfrutar mucho más de este período gestacional.
Los aspectos emocionales, mentales y espirituales del embarazo también forman parte de la gestación, y como tales deben ser atendidos, acompañados y orientados profesionalmente. Hoy en día muchas investigaciones científicas avalan los beneficios de esta actividad, y han concluido que se ven favorecidos en muchos sentidos tanto los miembros del grupo familiar como los bebés que están por nacer.
 
LA HISTORIA EMOCIONAL COMIENZA ANTES DE NACER.
 
Diferentes estudios sobre el campo prenatal han logrado probar que el bebé, a partir del tercer mes de gestación, inicia la escritura de su propia historia emocional, ya que a partir de ese momento va registrando toda la experiencia que su madre le transmite de manera intrauterina.
Todas esas experiencias durante los meses en el vientre, influenciarán en la vida futura del bebé por nacer y esto se expresará en las diferentes actitudes y reacciones emocionales que el bebé tenga a lo largo de su vida.
Los investigadores de la vida psíquica prenatal destacamos que lo que un niño siente o percibe antes de su nacimiento, comenzará a modelarlo e influirá de manera inconsciente en sus actitudes y expectativas futuras de sí mismo.
En esa etapa de la vida, además, la relajación que practique la futura madre aumentará su conexión con el bebé, favoreciendo el desarrollo de un vínculo más armónico. También sabemos la música es una forma de expresión que nos acompaña consciente o inconscientemente durante toda la vida, inclusive desde que estamos creciendo en el vientre materno, por lo que la consideramos como un complemento excelente para impregnarle una banda sonora a la historia que se está creando.
Aquello que la mamá siente, llega a su bebé a través de la sangre. Por medio de ella viajan las hormonas que transmiten la información de la sensación que se está vivenciando. Más allá de ser ésta negativa o positiva, el bebé la recibe sin filtros.
Pero no debemos preocuparnos porque alguna situación angustiante le pueda ser transmitida al bebé. Un bebé no será depresivo porque su madre transite una situación de angustia temporal o esté bajoneada. Seguramente también experimentará diferentes sensaciones que tendrán que ver con el placer y el gozo. Por lo tanto los bebés obtendrán una dosis variada y rica de emociones, que les permitirá conocer los diferentes sabores que tiene la vida.
Cuando reflexionamos acerca del impacto que tiene el nacimiento para el bebé, podríamos pensar que quizás es el momento más trascendental de la vida de los seres humanos. Allí se vivencia una sensación muy ambivalente, extrema, donde nos jugamos entre la vida y la muerte, y esto es lo que incorporamos, integrándolo en nuestro repertorio emocional. Esa sensación es la que nos conecta con los aspectos desafiantes de uno mismo, que sin duda sacaremos a relucir, ante cualquier situación extrema que debamos enfrentar.
Y esto está escrito en las primeras páginas de nuestra historia emocional, la que comenzamos a escribir antes de nacer.
 
QUÉ ES LA COMUNICACIÓN INTRAUTERINA…
 
La comunicación entre los seres humanos comienza desde que las mujeres llevan a sus hijos en su vientre, esta comprobado que los fetos responden activamente a los estímulos maternos, ya desde el cuarto mes de gestación.
El aparato auditivo del bebé por nacer se termina de desarrollar aproximadamente al 3 mes y medio, recién después de ese tiempo de gestación comienza a captar los sonidos, primero del interior y luego del exterior de su madre.
Es a través de los sonidos que recibirá la información más rica y variada. El cuerpo de la futura mamá no es para nada silencioso. En el amnios, que es la cara interna del útero, hay una atmósfera sonora. Allí tenemos los sonidos de la actividad cardiovascular de la futura mamá, la circulación de la sangre a través de la placenta, el ruido del aparato respiratorio, el digestivo, el latido cardíaco del feto, sus propios movimientos y los sonidos exteriores inclusive siendo mas atenuados por la pared abdominal en las frecuencias más agudas.
Todos estos sonidos están en funcionamiento las 24 hs y se encuentran en un rango de 30 a 96 decibeles.
Pero hay un sonido en especial que es el de la voz de la mamá, este sonido difiere de los demás ya que el bebé por nacer no solo lo puede oír, sinó que en el momento que se hace presente percibe su vibración. El liquido amniótico es un excelente conductor de las vibraciones del aparato fonador materno, por lo que el futuro bebé cuando escucha la voz de su madre también percibe la vibración que esta le provoca.
Deliege y Sloboda en su libro “Musical beginings” de 1996 cuentan como su experiencia con hidromicrófonos reveló que el útero es un lugar muy poco silencioso, comparable a lo que nosotros podríamos experimentar en un ámbito entre 50 y 60 decibeles.
La música opera como neurotransmisor interactivo, actuando directamente sobre el sistema neurovegetativo, celular e hipofisiario del feto, dejando impreso un registro a modo de huella ; de ese modo van a quedar grabados en el futuro bebé diferentes sensaciones que le remitirán una vez nacido a ese estado placentero que vivió durante su gestación.
El futuro bebé es receptor directo de la sensación emocional que la música le provoca a su madre, y teniendo en cuenta que la audición es el único sentido que lo conecta con el exterior y a su vez es el que más se puede estimular; es posible tener bebés que cuando son aún muy pequeños tengan la capacidad mental de poder relacionar y asociar antes de lo esperable.
Por ejemplo: asociar melodías con estados intrauterinos, fijar la atención antes que otros bebes o reconocer voces y sonidos entre otras cosas.
Hemos podido comprobar con ecografias que los bebés antes de nacer reaccionan de muchas maneras ante diferentes tipos de estímulos musicales.
Para esta experiencia aplicamos directamente sobre el vientre materno diferentes músicas mediante dos parlantes pequeños que se ubican según la posición fetal.
La primera conclusión que llegamos fué que en todos los casos se da un incremento de más del 10% de la frecuencia cardiaca fetal, y que esto se produce en el mismo momento que comienza el estimulo.
Observamos también que cuando la música es reconocida por el bebé, este lo manifiesta succionando, incrementando sus movimientos respiratorios intrauterinos, cerrando y abriendo sus párpados, siguiendo la fuente emisora de sonido con movimientos de su cabeza, y con movimientos suaves de sus miembros superiores e inferiores.
Cuando la música no es reconocida solamente se registra la aceleración de su frecuencia cardiaca. Todos estos signos nos muestran una muy buena vitalidad fetal, como también nos permiten saber si tiene o no problemas de audición antes de los 6 meses y medio de vida intrauterina.
Los movimientos activos de sus miembros (brazos y piernas), le permitirán al bebé por nacer una mayor oxigenación, esto incrementa el intercambio de fluidos vía placentaria.
Cuando el bebé nace, después de hacer un esfuerzo físico muy importante, entra en contacto con muchas sensaciones nuevas, luz, la temperatura, texturas, lo lavan, lo secan, lo miden, lo visten, etc., hasta que llega a su mamá. Pero su olor también es nuevo, como lo es su imagen y el entorno. Hasta que casi instintivamente se lo pone sobre su pecho y así puede oír nuevamente su latido cardíaco comenzando así una nueva etapa.
El bebé enseguida reconoce este sonido y se calma porque es el ritmo que estuvo oyendo durante mucho tiempo, comienza a asociar ese olor con lo que a él le llega a través de ese latido cardíaco. Después abre los ojos, aparece la mirada, aparece la voz de su mamá que también reconoce y así continúa asociando instintivamente. Es allí donde comienza a desarrollarse lo que llamamos el vínculo extrauterino.
Si compartimos con nuestros bebés antes de su nacimiento músicas muy relajantes que permitan a sus futuras mamás estar más tranquilas y conectadas con la gestación ; nos estaremos asegurando embarazos y nacimientos con actitudes diferentes, como por ejemplo con menos temores y con muchas ganas de disfrutar todos los momentos.
Las futuras mamás emocionalmente podrán abrirse, compartir y dejar salir todo lo que tienen dentro para que, en el momento del final del embarazo puedan, metafóricamente abrirse y dejar salir al Ser que llevan dentro.
 
"LA MÚSICA Y EL LLANTO DEL BEBÉ"
 
Muchas mamás y también algunos papás, utilizamos las canciones de cuna para dormir a nuestros bebés. El cantar es instintivo, es algo que surge desde adentro para brindarse como si fuera un regalo divino a nuestros pequeños. Los envolvemos con ternura y amor, y esto el bebé lo agradece relajándose y mostrando como lo disfruta durmiéndose en nuestros brazos.
Pero, ¿que puede hacer que un bebé llore y no se calme?. Los factores pueden ser varios: que le duela la pancita, que tenga sueño y no pueda dormirse, que necesite que lo cambien, o que tenga hambre. Y obviamente lo manifiestan de la única manera que pueden: a través del llanto.
El llanto es su forma de expresarse. Pero, como ningún bebé al nacer trae bajo el brazo un manual de instrucciones, será en especial su madre quien tendrá que decodificar este llanto. Con el tiempo sabrá lo que le pasa, lo que quiere y lo que necesita.
Pero hay algo que sucede durante los primeros días de nacido, que casi nadie se detiene a prestarle atención. Ese algo es la falta de sonido continuo que le produce cierta inseguridad, y por tal motivo, llora.
Durante su gestación ha sido bañado durante las veinticuatro horas por una vertiente de sonidos provocada por la misma atmósfera sonora intrauterina (latidos cardíacos, respiración, circulación de la sangre, etc.); y el bebé se acostumbra a ello.
Está más preparado, inconscientemente a estar rodeado de ruidos constantes, que a permanecer en silencio.
El recién nacido se duerme cuando hay un bullicio constante, y si este es pausado y suave, más aun.
Por las noches es cuando la polución sonora disminuye, o sea cuando hay menor cantidad de ruido, y es ahí cuando, si el bebé se despierta, llora.
Llora por que está desorientado. La música melódica favorece el ingresar en un estado de sueño un poco más profundo, y orienta cuando el bebé se despierta por las noches.
No considero utilizar a la música como si fuera un chupete sonoro. Pero si durante el embarazo la mamá le cantaba o ponía música suave, esto el bebé lo escuchaba, y por lo tanto hay un registro que ha quedado en su “memoria”. Estas músicas son las que el bebé reconoce, y son las que podrán ayudar a pasar mejor esos momentos en que no se sabe que hacer para calmarlo del llanto. Por lo menos, en esas noches, vale la pena el intento.
 
LA MUSICOTERAPIA FOCAL EN EL EMBARAZO…. ¿EN QUE CONSISTE?
 
La musicoterapia es la disciplina que estudia los aspectos sonoros de las personas a nivel receptivo, productivo y relacional. Utiliza como recurso al material sonoro-musical en toda su dimensión para favorecer los procesos saludables en el ser humano.
En el área obstétrica se utiliza el concepto de las cuatro esferas del embarazo. Este concepto plantea que el embarazo se vive simultáneamente en una esfera, física, una mental, una emocional y una espiritual. Y que, ante la presencia de algún defasaje entre ellas, debemos como terapeutas trabajar para nivelarlas, para que la vivencia de la gestación sea totalmente equilibrada.
Sabemos que es el médico obstetra quien se ocupa del embarazo físico, pero también sabemos qué por lo general no se suele considerar como importantes a los otros embarazos paralelos, invisibles, que se suceden de manera simultanea al embarazo físico. No se consideran por que pasan por lugares no tangibles, por que no se los puede ver, por que muchas veces desde la medicina convencional (estructurada) no se sabe como tratarlos. Los embarazos de estas esferas son los que atendemos en musicoterapia focal obstétrica.
Cuando se esta gestando un bebé son muchas las cosas que se proyectan en él, pero muchas de ellas tienen que ver con la propia historia de la futura mamá o el futuro papá, y es por ello de suma importancia contar con un espacio donde se puedan establecer y elaborar las diferencias que existen entre ese hijo fantaseado y ese hijo real que está cobrando vida dentro del vientre.
En la musicoterapia focal en embarazo coexisten tres áreas principales sobre las que se trabaja. Ellas son: primero El vínculo con el que va a nacer, segunda El bienestar de la futura mamá, y tercero el propio bebé en gestación.
Cada una de estas áreas principales tiene a su vez una serie de puntos que son tenidos en cuenta en nuestros tratamientos. Por ejemplo cuando hablamos del vínculo, no solo pensamos en la mamá y su bebé, sino que también consideramos al padre, creo que el incluir a los principales involucrados del echo es algo que va a mejorar las relaciones intrafamiliares.
En relación a la futura mamá tenemos en cuenta sus sensaciones, emociones, fantasías, ansiedades, miedos, lo que le permitirá vivir esta etapa con menos angustia y ansiedad.
Y por último en relación con el bebé por nacer, tenemos en cuenta como es su desarrollo auditivo, como le llegan los sonidos, como poder estimularlo para que reconozca una melodía inclusive antes de nacer, de que manera se puede reducir el impacto sonoro ambiental y el stress que le genera su propio nacimiento.
Todo esto utilizando a la música como un puente que nos permite llegar al encuentro con aquello que desconocemos de nosotros mismos.
 
LA MUSICOTERAPIA CON BEBÉS PREMATUROS
 
La musicoterapia es una especialidad que se utiliza para favorecer los aspectos saludables del ser humano, ya sean éstos en el área de la prevención, la rehabilitación o la promoción de la salud y utiliza la música en su dimensión total para alcanzar estos objetivos. dentro del área obstétrica, en nuestro país, hay una experiencia que lleva poco más de diez años y gracias a la cual hemos tenido la posibilidad de ayudar muchas familias que han atravesado la situación de haber tenido un bebé que nació prematuro.
Un nacimiento prematuro se da en un momento en que no se lo esperaba, y si ya se sabía de antes que esto podría pasar porque, por ejemplo en lugar de un bebé se esperaban tres, la situación que se genera es con una angustia muy grande.
Cuando uno ve a su bebé en ecografías, no se imagina lo que será después verlo a través del acrílico de la incubadora. este bebé tan pequeñito y frágil que veo, que tengo, pero que a su vez no puedo tener, difiere mucho de aquel que soñaba antes de su nacimiento. uno siempre sueña con tener un hijo sano, perfecto y tener un parto feliz, pero la realidad muchas veces supera la ficción, por lo que un embarazo múltiple implica múltiples responsabilidades y múltiples aprendizajes.
Cuando se realiza un abordaje musicoterapeutico en un embarazo múltiple los principales factores a tener en cuenta son: que la mujer pueda vivenciar su embarazo desde varias esferas y no solamente desde lo físico, ya que de esta manera la vivencia será exclusivamente de carácter sintomático. por otro lado vamos a estimular a los bebés con músicas que sean del agrado de su madre para que puedan ir relacionándolas con situaciones placenteras y los ayuden una vez que nazcan. también es de suma importancia que la mujer que esta esperando un embarazo múltiple tenga o cuente con un espacio terapéutico, donde pueda elaborar sus fantasías, sus miedos y ansiedades, a la vez que procesa la posibilidad que le ha dado la vida de convertirse en mamá.
Si el embarazo y la crianza pasan exclusivamente por los papeles, en los resultados de los múltiples análisis y controles médicos que se requieren, y se ve una pila de medicamentos en la mesita de luz que es interminable, y una vez que nacen faltan manos y es imprescindible la ayuda de terceros; lo que sucede es que se debilita el rol materno y paterno. y esto debe cuidarse mucho para no deprimirse por que nada alcanza.
Como al nacer se vivencia la sensación de que no hay diferencia, y son todos los días iguales, se siente que es lo mismo el lunes que el sábado o que el jueves, que la vida pasa como un torbellino de emociones que no paran de impactar. es de suma importancia poder contar con este espacio terapéutico, para poder procesar de una mejor manera toda esta nueva situación.
La modalidad de trabajo por lo general suele dividirse en tres instancias. una es con los padres, fuera de la unidad de cuidados intensivos neonatales, otra con el bebé en incubadora y la otra es atendiendo al vinculo que se va generando entre los que están y los que llegan, o sea entre papás y bebés.
Existen muchas maneras de ayudar a los bebés antes y después de nacer, y esto puede ser utilizando música, cantando, preparando su recibimiento con una selección musical, de esta forma, desde algún lado, sabrán que los están esperando y así cuando nazcan tendrán más ganas de quedarse y pelear por sus vidas.
La musicoterapia es una terapéutica que ayuda a transitar esta etapa de una manera menos traumática para los padres, a la vez que favorece la reducción del estrés neonatal.

“CUANDO EL BEBÉ REAL ES DIFERENTE DEL QUE SOÑAMOS”.
 
Durante el embarazo entretejemos muchas fantasías en relación al bebé que estamos gestando, y cuando nace son muchas las que se cumplen, pero también son unas cuantas las que no. Cuando un bebé nace con alguna necesidad especial nos encontramos con una situación nueva, no esperada y nos angustiamos mucho. En especial si no teníamos ningún indicio de que algo podría suceder de esta manera.
Un bebé especial requiere de cuidados especiales, de atención 4profesional adecuada y de una enorme responsabilidad. Pero también requiere de padres que estén enteros para poder llevar adelante este tipo de cuidados.
Hablar de discapacidad, deficiencia o retraso es algo sobre lo que no estamos acostumbrados, pero la vida se encarga de permitirnos crecer con ello. He atendido a muchos padres que estaban completamente desorientados con sus bebés recién nacidos, mas allá de que hacían todo lo que el medico les indicaba. Pero en su mayoría pecaban (y me incluyo como papá) de ver a sus hijos como un adulto pequeño, en miniatura, o como el resultado de un diagnósticoo; viviendo esta etapa temprana pendientes de los resultados de los estudios genéticos, las audiometrías, las tomografías o las resonancias. Dejando de lado sin darse cuenta la posibilidad existe de disfrutar de sus hijos en su temprano desarrollo.
Porqué no llevarlo a pasear a una plaza o a mojarse juntos a una pileta, ¿porqué es ciego?, ¿Porque se le nota que es diferente?
Todos los seres humanos, mas allá de su condición pueden disfrutar de sentir el aire en la cara, de jugar con la arena, o de ver a otros niños correr.
Amarrarse en la culpa para navegar luego en los mares de la desesperación solo genera más caos y ansiedad, sé que no es fácil, pero al menos uno al atravesar esta situación debería detenerse a reflexionar sobre esto.
Los profesionales sabemos que por lo general un cuadro neurológico suele instalarse o definirse alrededor del año de vida, en ese momento se ven claramente las posibilidades que tiene un bebé de sortear obstáculos o bien de quedarse como empantanado en algunas cuestiones. Pero también pecamos muchas veces de ver solamente el diagnóstico escrito donde aparecen los defectos o las imposibilidades del bebé y no aquello que si hace. Nos agarramos de lo negativo y eso es lo que hay que corregir porque en determinado momento no hace tal o cual cosa, o no cumple las pautas madurativas esperadas para su edad cronológica; y en realidad no nos damos cuenta de esos aspectos invisibles que se relacionan directamente con la voluntad, con el mundo emocional, con el placer o el gozo que está frizado ahí donde habita la relación madre-hijo.
Y en este punto es donde existe una línea muy delgada que separa la realidad de la fantasía, los diagnósticos del niño del niño en sí mismo, es esa línea que los enfrasca en un cuadro patológico (clínico) y que inconscientemente hace que pongamos un limite, un freno o un techo, donde quizás podría desplegarse algo nuevo e inimaginable.
Creo que cuando uno vive una situación con estas características debe tomar conciencia de que es muy importante saber orientarse para entender y comprender el proceso, a la vez de conectarse con el propio instinto de cuidados maternos, y ponerlo en practica para utilizarlo cuando sentimos que la terapia de rehabilitación, estimulación o el tratamiento que estamos haciendo para nuestro hijo ya no alcanza, que hay que hacer algún cambio o que aparece la vivencia de que nadie me entiende ni me escucha.
Exísten espacios donde estos aspectos son trabajados intensamente para regenerar fuerzas, procesar los sinsabores y entender que también tener un bebé con necesidades especiales puede ser una bendición que cambiará nuestra forma de vivir la vida para siempre.
No todos los profesionales tenemos la misma sensibilidad, quizás sí podemos coincidir o tener la misma formación académica, pero aquellos que pasamos personalmente por situaciones con estas caracteristicas podemos decir además de cual receta se podría utilizar para cocinar el tuco, que sabor tiene.
 
LA ESTIMULACIÓN PRENATAL EN EMBARAZOS MÚLTIPLES.
 
Cuando dentro del vientre materno crece más de un bebé, nos encontramos con un desafío gigante que nos descoloca, o mejor dicho, en una situación realmente embarazosa.
Nuestros sueños, expectativas y deseos se ponen en manos del profesional que sigue el embarazo y lo cuida.
Embarazarse, ese ansiado desafío, se convierte en el objetivo número uno durante muchísimo tiempo, pero paralelamente a éste, también fueron creciendo otros que quizás en aquel primer momento no lo tuvimos en cuenta, como la maternidad y la crianza.
Al inicio se debe encontrar el equilibrio interior para lograr que el embarazo dure lo máximo posible. Por supuesto que el aceptar y cumplir las indicaciones médicas lo permite, pero también ayuda mucho tener presente otros aspectos.
El embarazo emocional, mental y espiritual que crecen paralelos junto a la panza, necesitan ser atendidos y tenidos en cuenta. No alcanza solamente con el reposo. Hablar sobre los miedos y las fantasías que surgen durante la gestación, ayuda a que la panza pese menos. Descomprimir las tensiones emocionales a la vez que hacemos algo para equilibrarlas suele ser muy efectivo.
Por ejemplo estar preparados emocionalmente para la avalancha de sensaciones que se nos avecinan cuando ya pasó el período crítico de riesgo para los bebés, ayuda a estar más seguro.
Si una mujer siente que el embarazo pasa sólo por los resultados de los análisis, como si la panza estuviera en la mesita de luz, debería hacer algo al respecto. Existen ejercicios de relajación que permiten sentir los movimientos de los bebés, conectándose con ellos y alejando los miedos que sobrevuelan. No hay que buscar síntomas donde no los hay.
Es importante recordar que un embarazo múltiple se puede disfrutar como cualquier otro. Cuando uno estimula con música a sus bebés puede descubrir cuál de ellos responde más activamente a la melodía, o si se quedan quietitos como si estuvieran alerta a lo que está llegando de afuera.
A los bebés les llegan los sonidos por varias vías: por la auditiva (lo que escuchan), la sensitiva (lo que sienten por las vibraciones) y también por la vía más importante de todas y es la que transmite lo que la mamá siente cuando realiza este ejercicio. A través de su sangre fluyen hormonas placenteras que nutren a sus bebés y les permiten ir registrando una sensación empática al mismo tiempo que la música les realiza el estímulo.
Esto quizás suene un poco raro, pero es lo que hace que nos acordemos placenteramente de una melodía o no. Y como en un embarazo múltiple las probabilidades de que los bebés necesiten pasar un tiempo en una incubadora son altas, es muy interesante saber qué músicas reconocen desde la panza. Así podremos crearles un clima que les remita al vientre materno una vez nacidos y esto transmitirá la presencia de su madre aún sin estar ella presente.
Debido al reposo que mayormente se les recomienda, las mamás estimulan sonoramente a sus bebés de manera inconciente. Por ejemplo a través del volumen de la televisión o de la música que habitualmente escuchan, diferentes estímulos impactan en la audición intrauterina. El secreto está en el volumen que se utiliza.
Los bebés dentro del vientre no saben cuando es de día o de noche, por lo general van incorporando sensaciones a partir de los movimientos de su madre y del volumen del sonido del entorno de ella. Pero en el caso de una mujer que debe hacer reposo los horarios están cambiados porque los viajes al baño son frecuentes, la incomodidad a la hora de dormir puede alterar el sueño y hay un montón de otros condicionantes que hacen que su día sea poco previsible.
Establecer pautas sobre ritmos para organizar la crianza desde la etapa prenatal es un buen comienzo. Por ejemplo utilizar una misma música para dormir en la noche o en la hora del descanso, o instaurar una hora de juego o mimos en cierto momento del día y cantarles a los bebés o leerles en voz alta.
Es importantísimo que con esta nueva situación ambos padres no se olviden de ser mujer y hombre, y que tengan presente que son una pareja que está formando una familia, por lo tanto la colaboración de cada miembro en la estimulación apropiada de los bebés antes de nacer resulta trascendental.
 
LA VOZ Y EL ROL DEL PAPÁ QUE IMPORANTES SON EN EL DESARROLLO EMOCIONAL
 
La llegada al mundo de un recién nacido genera muchas expectativas y ansiedades, que hacen que los futuros padres se sientan más inseguros. Pero así como ningún niño nace con un manual de instrucciones bajo el brazo, ningún padre naturalmente es un experto conocedor en lactancia.
Como sabemos, el bebé antes de nacer está rodeado de estímulos fruto del organismo de su madre, de su voz, de la voz del padre, de la música que puedan escuchar y del afuera. Pero hay un sonido que cobra una dimensión particular: es el latido cardíaco materno, sonido que desaparece en el mismo momento en que el bebé sale al mundo exterior, donde la inmensidad del silencio lo abraza.
Es entonces en ese momento cuando la voz de su padre puede transformarse en una fuente de enorme sostén para el bebé, mientras lo pesan, lo lavan, lo miden y se le practica todo lo que se le hace a un recién nacido. Es la voz la que le transmitirá una sensación de seguridad y confianza. Es por ello que es tan importante hablarle, cantarle, jugarle e integrarlo dentro de la familia, mucho antes de que el bebé esté físicamente integrado a ella.
Cuando el bebé es acostumbrado a que le canten por las noches, a que le pongan música, o a que simplemente jueguen con él antes de nacer (mediante el uso de instrumentos musicales, sonidos y caricias), se creará un lazo vincular muy estrecho que facilitará enormemente la adaptación del bebé a la familia así como también de la familia al bebé.
Por otro lado éste tendrá una referencia sonora que lo calmará, contendrá y alentará cuando sus sentidos estén descubriendo el mundo que lo rodea. Olores, sonidos, luces, texturas, sabores, diferentes sensaciones de temperaturas, conforman su entorno y tiene que ir descifrando poco a poco de qué se trata la vida. Y este viaje exploratorio es mucho más ameno si el bebé siente seguridad y confianza.
En los talleres de pareja de musicoterapia se promueve, dentro de un espacio cálido y de contención, a que los papás rompan con los prejuicios y entiendan la importancia que tiene transmitirle al bebé la sensación de seguridad que significa que fuera del vientre haya alguien esperándolo.
Cada vez que llega al mundo un bebé que es recibido de manera armónica y amorosa, estamos haciéndole un beneficio a la humanidad, porque lo primero que aprendemos es lo que más fácil nos resulta transmitir, ya que pertenece a lo más profundo de nuestra esencia.
Ultima modificacion el Sábado, 27 de Agosto de 2011 14:20

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